Ayuntamiento de Comillas - Plan de Excelencia Turísticaf

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Ruta 8: Vuelta en bicicleta de montaña por Comillas

Mediante este circuito se pueden recorrer los parajes más destacados del municipio comillano, parte de ellos integrados en el Parque Natural de Oyambre, visitando además la mayor parte de sus núcleos de población.

Ruta 8: Vuelta en bicicleta de montaña por Comillas

Punto de partida y llegada: Comillas (20 m.), partiendo desde la Plaza de Joaquín del Piélago, junto al Ayuntamiento.

Distancia y horario aproximado: 32,34 kilómetros; poco más de 3 horas.

Desnivel: 800 metros acumulados de subidas y bajadas.

Dificultad: baja, con buen firme y pendientes suaves, en general. Puede haber barro en algún tramo de pistas o camberas, y las pendientes son algo más fuertes en el tramo que va del Río del Mato a La Molina (km. 18.60 a 8.80), en la pista que sube de la Ría de la Rabia a Araos (km 26,80 a 27,10) y en el camino que baja de El Pisgu hacia El Riguero (km. 30,70 a 31,10). Por lo demás, los tramos de asfalto discurren a través de los núcleos urbanos o por carreteras de escaso tráfico.

Cartografía: I.G.N., M.T.N, escala 1:25.000, hojas 33-lV (Comillas) y 57-II (Cabezón de la Sal).

Ciclabilidad: como ya se ha dicho, el recorrido se puede hacer en bicicleta de montaña en su totalidad. Dentro del mismo hay 11,10 kilómetros de asfalto, un 34,3% del total, divididos en 8 tramos diferentes. La pista totaliza 18,48 kilómetros, un 57,2% del total, en 5 tramos distintos. Por último, se recorren 2,76 kilómetros de caminos anchos, que representan un 8,5% del total, divididos en 3 tramos.

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    Recorrido

    Ruta 8: Vuelta en bicicleta de montaña por Comillas

    Ayuntamiento de Comillas (km. 0) (20 m.): desde el centro de la Villa comillana, hay que seguir la carretera que va en dirección a la playa, aunque antes de llegar a la misma, hay que desviarse a la izquierda subiendo una corta y empinada cuesta que IIeva a la entrada de una curiosa edificación.

    Cementario de Comillas (km. 0,62)(25 m.): los altos muros que cierran el camposanto, dominados por la inconfundible figura del Ángel Vengador de Llimona, son en realidad las ruinas de la primitiva iglesia gótica de Comillas. Rodeando el recinto por la derecha, se sale a una rotonda, que hay que rodear hacia la izquierda, sin entrar al puerto, salir de la rnisma, y tomar el desvío a la derecha que se dirige a Trasvía por la costa. Después de un tramo de suave subida, se deja el asfalto por la izquierda, rodeando por el norte los muros de la Universidad Pontificia. Tras pasar bajo un paso elevado se llega a un collado en el que se ubican las instalaciones abandonadas de un almacén de algas, donde se gira a la derecha ignorando dos desvíos a la izquierda y prosiguiendo por una pista que pronto va a conectar con el asfalto, ya muy cerca de una localidad desde la que se divisa la costa de Oyambre.

    Trasvía (Km. 2,84) (60 m.) (15'): en un cruce, ya dentro del pueblo, se va a la izquierda, y tras pasar junto a un hotel se llega otra bifurcación en la que se sigue por la izquierda, bajando por encima del campo de fútbol, y cruzando la carretera que va de Comillas a Oyambre para llegar a una nueva localidad, donde proliferan las urbanizaciones de reciente construcción.

    Rubárcena (Km. 4,08) (35 m.): cruzando también el carril-bici, se sube por una calle junto a la parada del autobús. Pronto termina el asfalto, y la pista llega a una loma con vistas hacia el oeste, desde la que se baja a conectar con la carretera de Rioturbio, que se sigue por la izquierda, pasando junto a un humilladero y bajando hasta un puente que sirve de entrada a la marisma.

    Ría de la Rabia (km. 5,91) (3 m.): la carretera atraviesa el humedal, en trazado prácticamente llano, y así alcanza un pequeño y disperso núcleo de población, donde hay buenas muestras de arquitectura tradicionalo.

    Rioturbio (Km. 7,21) (10 m.) (35'): se atraviesa el pueblo por la parte baja, y donde termina el asfalto se continúa por una pista que asciende suavemente por la margen derecha del Río turbio, adentrándose progresivamente en la masa forestal del Monte Corona. Tras dejar una subida a la izquierda, se cruza el modesto curso fluvial.

    Puente Bichurichas (Km. 9,71) (40 m.): situado ya en el interior del magnífico robledal de Corona, la pista aumenta su pendiente a partir de aquí, y gana altura entre los citados robles, hayasr castaños, acebos, avellanos, abedules, etc. Tras un rato de subida, y tras pasar junto a una pequeña área recreativa, se llega a una bifurcación.

    Desvío a Ermita San Antonio (Km. 11,76) (200 m.): momentáneamente vamos a seguir el ramal de la derecha, que desciende de forma suave, dejando un primer desvío que se dirige a Caviedes, y alcanzando enseguida un bello paraje en que sobresale un pequeño edificio de arenisca.

    Ermita de San Antonio (Km. 12,32) (185 m) (1h. 20'): situada en una loma con vistas hacia el oeste, su entorno se ha acondicionado como área recreativa. Retornando por el mismo camino hasta la pista que viene de Rioturbio, seguimos subiendo a la derecha, mientras la pendiente tiende a suavizarse. Así se llega a un cruce de pistas, en el que vamos a la izquierda, pasando después por un colladín y llegando al poco hasta un paraje donde se mezclan mesas y esculturas.

    Mirador de los Pintores Montañeses (Km. 14,39) (245 m.): dedicado a la memoria de los pintores de Cantabria, este bello paraje es el mejor mirador del sorprendente robledal de Corona, tan próximo a la costa. La pista sigue subiendo y sale a terreno abierto junto a un alto en el que destacan una cabaña y una singular construcción de grandes dimensiones.

    Desvío a Ruiseñada (Km. 15,65) (250 m.): ahora descendernos hasta adentrarnos en una mancha de bosque donde dominan los robles y castaños, aunque de dimensiones menores que la ya atravesada en la cuenca del Río Turbio. Más adelante se atraviesan parajes destinados a la plantación de especies de crecimiento rápido, sobre todo eucaliptos y pinos. Entrando de nuevo en el bosque, se llega hasta el fondo del valle, cruzando un puente.

    Río del Mato (Km. 18,30) (63 m.): el valle que recorremos tiene origen cárstico y las aguas que discurren por el mismo se sumen en un encovadero para continuar su recorrido subterráneo. Pero más adelante, se cruza un nuevo puente, y comienza una corta pero pendiente subida, que luego se suaviza y conectan con un ramal asfaltado que hay que seguir a la izquierda, llegando a la entrada de una nueva localidad.

    La Molina (Km. 19,28) (110 m.): sin necesidad de entrar en el pueblo, junto a un pequeño humilladero, se sigue a la derecha, descendiendo a cruzar una vaguada y subiendo a otro cercano núcleo, situado en una loma.

    La Citrera (km. 19t96) (90 m.) (2h.): al pasar las primeras casas del pueblo, justo antes del edificio de las viejas escuelas, salen dos desvíos a la derecha, y hemos de seguir por el primero de ellos, en principio con firme de hormigón. La pendiente se suaviza entre praos, y se llega a un cruce de caminos, en el que seguimos por la Izquierda junto al eucaliptal. Ignorando algunos desvíos secundarios, se llega a un cruce más importante, en el que continuamos la subida a la izquierda. Tras un tramo casi llano, se llega a otro cruce, subiendo a la derecha por un ramal asfaltado que enseguida lleva a un cotero rodeado de bosque y ocupado por una ermita.

    Ermita de San Esteban (Km. 22,59) (251 m.) (2 h. 20'): este emblemático lugar del Monte Corona goza de buenas vistas de la costa occidental de Cantabria, y en sus inmediaciones hay varias áreas recreativas. Bajando de nuevo hasta el anterior cruce, retornamos a la izquierda por la pista de La Citrera, pero en la siguiente bifurcación vamos ahora a la izquierda, descendiendo entre extensas plantaciones de eucalipto. Se ignoran varios desvíos secundarios, y en un cruce más importante, se sigue por la derecha, ya bajando sin confusión posible hasta terreno más llano, cercano a la zona de marisma.

    Ría de la Rabia (Km. 26,87) (10 m.) (2h. 35'): sin llegar a la misma orilla del humedal, se toma una pista a la derecha que asciende al principio con fuerte pendiente que luego se va suavizando entre praos. Así se entra en un pequeño núcleo de población situado en una loma.

    Araos (Km. 27,71) (85 m.): ya por asfalto se sigue por la misma loma entre las casas, y pronto se alcanza otro barrio perteneciente a Ruiseñada.

    La Ventuca (Km. 28,33) (85 m.): dejando desvíos secundarios, se baja más claramente entre un núcleo de casas más concentrado, siguiendo siempre la vía principal hasta desembocar en otra carretera que discurre cercana al fondo del valle.

    Ruiseñada (Km. 29,17) (40 m.) (2h. 50'): en este cruce dejamos a la derecha la imponente Iglesia de San Adrián, y vamos hacia la izquierda bajando entre casas y dejando varios desvíos que las dan acceso. En uno que entra a la derecha dejarnos la carretera principal.

    Desvío a El Pisgu (Km. 29,57) (25 m.): enseguida cruza el Río Ensenada, en un tramo muy bonito con cerrados meandros jalonados de alisos, y comienza una subida por estrecha carretera entre árboles. Más adelante se pasa junto a la Fuente del Pisgu, y enseguida se llega junto a una casa y una curiosa ermita.

    El Pisgu (Km. 30,46) (60 m.): junto a la ermita, advocada al Sagrado Corazón, se deja el asfalto prosiguiendo por un camino ancho que discurre entre setos y pronto ignora un ramal asfaltado a la izquierda. Después hay un tramo de bajada muy bonito entre robles y encinas en que se puede formar algo de barro, tras el cual viene una breve y pendiente subida que conecta con la carretera de Ruiseñada, que se sigue a la derecha, y tras una curva sale a la general en un barrio ya próximo a Comillas.

    El Riguero (Km. 31,53) (35 m.): sólo resta bajar por la carretera, ya por zonas urbanizadas, para retornar al inicio de la ruta en el centro de la Villa.

    Ayuntamiento de Comillas (Km. 32,34) (20 m.) (3h. 10').